Los empresarios saben perfectamente que a la hora de contratar gente joven no pueden pretender encontrar en sus currículums mucha experiencia laboral. Y por eso ponen énfasis en aptitudes que la suplen: personalidad, ganas, perseverancia, predisposición, responsabilidad y compromiso.

Nilva Vidal, miembro del equipo de selección de personal de Grupo Consultores de Empresas, reflexionó que se trata de la cultura de trabajo, que se absorbe en la casa y que se traduce en respeto por los horarios y sentimiento de pertenencia hacia una empresa, entre otras cualidades. Cultura del trabajo que, claro, ha menguado como consecuencia de las crisis económicas, advirtió la experta.